Hipopresivos y Yoga: un reencuentro con el cuerpo desde lo profundo

Este verano he aprovechado para formarme en una práctica que me tiene absolutamente fascinada: los ejercicios hipopresivos. Y lo que más me ha emocionado ha sido descubrir que, en realidad, no son tan nuevos como parecen… sino que sus raíces se hunden profundamente en el Yoga.

A partir de septiembre, introduciremos esta maravillosa técnica en las clases de Yoga. Porque si hay algo que nos encanta aquí es seguir creciendo, explorando y ofreciéndote lo mejor para que te sientas bien en tu cuerpo, en tu mente y en tu respiración.

¿Qué son los hipopresivos?

Los ejercicios hipopresivos nacieron como técnica de rehabilitación en el ámbito de la fisioterapia, especialmente útil para la recuperación postparto y el fortalecimiento del suelo pélvico. Pero lo que poca gente sabe es que su principio básico —la apnea respiratoria con apertura costal— está presente desde hace siglos en el Pranayama del Yoga clásico.

En esencia, se trata de un trabajo postural y respiratorio que reduce la presión en la cavidad abdominal y fortalece profundamente la musculatura del core, sin impacto y de forma segura.

¿En qué consisten y qué efectos tienen?

En una práctica de hipopresivos trabajamos en diferentes posturas —de pie, de rodillas, sentados, tumbados o en cuadrupedia— para activar cadenas musculares profundas mediante una respiración especial en apnea. Los beneficios son numerosos:

  • Fortalecimiento del suelo pélvico y del transverso del abdomen

  • Mejora de la postura y elongación de la columna

  • Reducción del perímetro abdominal

  • Mayor control respiratorio

  • Prevención de hernias y disfunciones del suelo pélvico

  • Activación de la musculatura plantar y profunda de la espalda

Fundamentos de la práctica hipopresiva

Para practicar correctamente, debemos atender a una serie de elementos esenciales:

  • Posición correcta: alineación, estabilidad y conciencia corporal.

  • Elongación axial: estiramiento suave de la columna desde el sacro hasta la coronilla.

  • Activación de la cintura escapular: hombros activos, sin tensión.

  • Adelantamiento del eje corporal en bipedestación: ligero desplazamiento hacia delante del peso corporal.

  • Apnea respiratoria y apertura costal: vaciamos el aire y realizamos una falsa inspiración que abre las costillas hacia los lados, sin tomar aire.

Cada postura (de pie, sentados, en cuadrupedia…) tiene múltiples variantes para trabajar distintos grupos musculares. Esto convierte a los hipopresivos en una práctica muy rica y adaptable.

Músculos implicados

Durante una sesión bien guiada, se activa una red completa de musculatura profunda:

  • Diafragma y músculos intercostales

  • Serrato mayor y erectores de la columna

  • Transverso abdominal y suelo pélvico

  • Fascia plantar y musculatura del pie

¡Es un trabajo global, profundo y sutil!

¿Qué no hacer?

Tan importante como saber cómo se hacen, es saber qué no hacer:

  • No contener el aire de forma forzada ni hacer presión hacia abajo

  • Evitar realizar la práctica si hay embarazo o ciertas condiciones cardiovasculares (consúltanos siempre)

  • No llevar la postura al límite ni crear tensiones innecesarias

  • Cuidar de no sustituir la práctica por fuerza abdominal tradicional

Este no es un ejercicio de fuerza bruta, sino de conexión, control y escucha.

¿Cómo se hace una buena apnea y apertura costal?

Uno de los puntos clave de los hipopresivos es la llamada “falsa inspiración”: después de exhalar completamente, mantenemos la apnea (sin aire) y abrimos la caja torácica como si fuésemos a inhalar, pero sin hacerlo.

Esto crea un efecto de succión que activa el diafragma hacia arriba y reduce la presión en la pelvis, permitiendo que el abdomen se recoja de forma natural.

La sensación es poderosa. Como si el cuerpo se vaciara de tensiones y se llenara de espacio, silencio y fuerza.

¿Por qué integrar hipopresivos en yoga?

Porque se complementan a la perfección. El Yoga nos enseña a habitar el cuerpo con presencia, y los hipopresivos nos ayudan a fortalecerlo desde dentro, con sutileza, conciencia y respeto. La respiración une ambas disciplinas, y los efectos se potencian mutuamente.

¿Te animas a probar?

A partir de septiembre, comenzamos con las sesiones regulares en las que combinaremos Hatha Yoga, Yin Yoga e Hipopresivos. Una práctica delicada, profunda y transformadora. Ideal para cuidar tu espalda, tu suelo pélvico, tu postura y tu bienestar general.

Es tu momento para empezar desde dentro.
Ven a descubrir cómo algo tan sutil puede tener un impacto tan profundo.

Te espero con mucha ilusión.

Surya

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PUBLICADO POR: Surya

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